| |
Luna llena (más relatos)
I
No puedo dominar mi mal humor.
Me siento terriblemente mal.
El mal que tengo no es físico, se trata de una excitación tremenda, de mis
sentimientos, de mis deseos ocultos.
Esto me pasa cada determinado tiempo. Va de la mano con el ciclo lunar. Como
si se tratara de la metamorfosis de hombre a lobo.
Hoy habrá luna llena.
Desde que me levanté no logro olvidar el sueño que me despertó. Muy
excitante por cierto.
Es día sábado. Solo trabajo hasta las 13:30 hrs. Quisiera correr, salir de
este espacio que me asfixia, encontrarme con "ella", pero sé que
debo esperar. No falta mucho.
Yo le llamo estar en mis "días". Es cuando más se incrementan
mis deseos y las ansias de sentirme deseada y admirada. Es cuando más
disfruto de la gente que conversa conmigo a través de la computadora. Es
cuando más busco a mis "pretendientes". Como no pueden verme físicamente
comienzo a provocarlos hablándoles ardientemente, los invito a que me
expresen el deseo que tienen por mí, les envío imágenes atrevidas que por
lo regular muestran mi trasero en todo su esplendor. Son el tipo de imágenes
que más les encantan. No se cansan de repetirlo.
Vengo lista para "vestirme". Mi pequeño morral con la ropa y
accesorios seleccionados está dentro del cajón de mi escritorio. Cuando me
encuentro sola lo abro un poco para acariciar las delicadas prendas que en
un rato estaré vistiendo.
Visito el sanitario varias veces ya que me gusta almacenar el fluido seminal
que por consecuencia de mi excitación sale de mi pene. Para ello utilizó
un pequeño recipiente de plástico. Traigo a mi "amigo" en el
morral. Tal vez lo use si es que no me atrevo a realizar lo que tengo
planeado.
Hoy quiero que sea diferente: Llegaré al hotel solo para tomar una ducha y
arreglarme. Ya no me quedaré a mi sesión de fotos acostumbrada. Estoy
decidida a salir a la calle y mostrarme públicamente. Pero, me repito
mentalmente, si no me atrevo jugaré con mi "amigo" y me tomare
muchas fotos y videos.
¡Al fín!. Las 13:30. Me despido de todos y salgo apresuradamente con mi
morral, me siento muy emocionada.
Durante el trayecto hacia mi hotel favorito voy pensando hacia dónde me voy
a desplazar estando "vestida". Quiero caminar por la calle sin
importarme más que mi propia satisfacción. Ver mi figura reflejada en los
aparadores de las Tiendas. Sentir las miradas morbosas de los hombres. ¿Contacto
físico? Tal vez.
La ducha me relajó un poco. Estoy vestida y maquillada. Veo nuevamente la
imagen que proyecto en el espejo. Me excita ver mi figura enfundada en
delicadas prendas de Mujer: El vestido corto y ajustado, la tanga, el
liguero, las medias, los zapatos altos, los senos postizos, el brasier, la
peluca y el rostro maquillado..todo me parece perfecto.
Llegó el momento. Tomo mi morral, respiro profundamente y salgo de la
habitación. Camino sin vacilar disfrutando las prendas. El piso alfombrado
evita el sonido de los tacones, sin embargo el roce de mis piernas
enfundadas en las medias se escucha claramente.
Llego al elevador. Mientras lo espero admiro el reflejo de mi figura en las
puertas metálicas, me pongo de espaldas y noto cómo se marca la tanga
debajo del vestido. Un hombre camina por el pasillo hacia una de las
habitaciones. En cuanto me ve su andar se hace lento, me observa
detenidamente de arriba a abajo. Su mirar pasa de sorpresa a morbo y deseo.
Me guiña un ojo, sonríe y hace un ademán invitándome a su habitación.
Le devuelvo la sonrisa y muevo mi cabeza indicándole mi negativa. Llega el
elevador y sin más me adentro en él. Primera prueba superada. Estoy
actuando con mucha naturalidad. No sentí pena alguna y lo que es mejor: El
tipo no se dio cuenta de mi verdadero sexo.
Ahora una prueba más: Entregar la llave en la recepción. Estoy decidida a
no hablar. Aún no domino el adelgazamiento de mi voz.
No ocurre nada anormal. Respondo positivamente con movimiento de cabeza a la
pregunta de la recepcionista con relación a si ya desocupé la habitación.
Ahora sí viene lo mejor: Salir a la calle.
Y aquí estoy. Caminando por la calle, disfrutando el sonido de los tacones,
viendo mi figura cada vez que encuentro negocios con vidrios amplios. Hay
poca gente, la mayoría son hombres. De vez en cuando siento miradas
morbosas dirigidas a mi trasero. Una parte de mi sueño se está cumpliendo:
Nadie se da cuenta de lo que soy en realidad, recibo infinidad de piropos e
invitaciones indecorosas. Me siento divertida.
Al fin surge alguien decidido. Es un tipo que aparece en una esquina. Al
caminar en sentidos opuestos nuestras miradas chocan de frente. Sin pensarlo
le guiño un ojo. El responde con una leve sonrisa. Continuo mi camino, pasa
junto a mí y pasos más adelante escucho que da vuelta y comienza a caminar
detrás de mí. Mi pulso se acelera. Me dirijo al punto donde se encuentra
la terminal del transporte. Llego hasta donde se encuentra la fila, me
detengo y el tipo queda detrás de mí. Siento su cercanía. Cruza sus manos
por delante y toca suavemente mis nalgas fingiendo que se trata de algo
accidental. Sé que lo hace para ver mi reacción y para tantear el
"terreno". También sé que si volteo dejará de hacerlo por eso
me abstengo. Se atreve a más y las deja exactamente enmedio de mis nalgas,
sobre el triángulo de tela de la tanga. Me muevo un poco hacia atrás para
indicarle que me gusta lo que hace. Quedamos así durante unos minutos.
Llega más gente y por alguna razón, que nunca supe, la fila se
desorganiza. El tipo, aprovechando la confusión, retira sus manos y acerca
su cuerpo de forma que ahora es su pene completamente erecto quien acaricia
mis nalgas. Su respiración es agitada. Agradezco la confusión.
La fila comienza a avanzar. Doy algunos pasos y me detengo abruptamente de
forma que choca con mi trasero, lo escucho cada vez más excitado. Yo estoy
igual. Es un juego muy atrevido pero delicioso.
Ya casi para llegar veo que el transporte se ha llenado por completo. La
gente de adelante se hace a un lado para dejar pasar a quien se atreva a
subirse en esas condiciones. Yo me atrevo y logro subir. El tipo alcanza a
subir también pegando su cuerpo a mi trasero. Es otra parte de mi sueño
cumplida: Estar en un lugar cerrado rodeada de gente donde la mayoría son
hombres.
El operador nos dice que va a cerrar la puerta. El se aprieta detrás de mí
para no ser golpeado por ésta. Su pecho y parte del vientre van pegados a
mi trasero. Miro a mi alrededor. Nadie se interesa más que en sus asuntos.
Nadie se da cuenta cuando el tipo, subiendo una mano, comienza a acariciar
una de mis nalgas. Estoy entregada a él. Dejo que me consienta con caricias
que nadie ve. Ambos las disfrutamos.
El transporte comienza su recorrido. Es excitante sentir la mano del tipo
prodigándome caricias. Lo hace delicadamente. De vez en cuando pellizca mis
nalgas; desliza sus dedos sobre el broche del liguero, los corre sobre el
tirante de la media.
En cuanto comienza a descender gente en diferentes puntos logramos
acomodarnos de forma que nuevamente queda pegado detrás de mí haciéndome
sentir su virilidad. De improviso acerca su boca a mi oído y comienza a
decirme un sin fin de frases tiernas y otras ardientes. Me dice que lo
encanto, que le gusto, que el vestido me sienta tan bien que dibuja mi
"culo" deliciosamente, que la tanga tiene la suerte de estar entre
mis nalgas y que ojala fuera su "verga" quien ocupara ese lugar.
Me empujo hacia él y me abraza por la cintura. El movimiento natural del
autobús hace que parezca que me va penetrando. El vestido es empujado entre
mis nalgas por un miembro que imagino descomunal. Estoy pensando en que no
será necesario jugar con mi "amigo".
Sigue con sus frases cada vez más ardientes: -Me gusta tu culo, soy capaz
de hincarme detrás de ti aquí mismo, levantar te vestido, empinarte y
darte lengua en el ano; arrancar tu tanga con los dientes y morder tus
nalgas hasta enrojecerlas. Tu culo me gusta para golpearlo con las dos manos
hasta que me pidas que las llene de besos o hasta que me pidas verga. No
creo que tu culo sea virgen pero lo que sí creo es que jamás ha recibido
una verga como la mía. Si me lo pides y me lo permites quiero darle verga
hoy mismo.-
No le respondo. Tengo temor de que al saber que soy travesti se moleste y me
haga un drama en pleno transporte. Solo dejo que me disfrute en ese
trayecto. Lo aprovecha al máximo. No se cansa de restregar su pene en mis
nalgas.
-¡Anda! ¡Deja darle verga a tu culo! ¡Te va a encantar! Cuando entremos a
la habitación lo primero que haré será empinarte sobre la cama, me comeré
tu culo a besos con el vestido de por medio. Después levantaré el mismo y
me volveré a comer tu culo, le daré lengua a tu ano con la tanga de por
medio, te haré gemir de placer por el cosquilleo de mi lengua. Retiraré la
tanga con mis dedos, aspiraré el aroma de tu culo y le meteré la lengua
abriendo tus nalgas hasta donde se pueda. Para entonces mi verga va a estar
bañada en sus jugos y no será necesario lubricarla aunque me gustaria
verla dentro de tu boca. Cuando tu culo este lleno de mi saliva me levantaré,
sacaré mi verga, te pediré que abras tu culo lo más que puedas, será
excitante ver tus manos abriendo tus nalgas, apuntaré mi verga sobre tu ano
y comenzaré a acariciarlo con la cabecita. Llegará el momento en que me
pidas que te penetre y será cuando comience a empujar mi verga lentamente
dentro de tí, sentirás como voy invadiendo tu culo con la verga, comenzarás
a empujarte deseando tenerla toda adentro pero yo seré quien controle ese
momento, te haré sufrir, haré que me pidas cada vez más verga, pero en
vez de ello comenzaré a nalguearte con ambas manos, será delicioso ver
como se enrojecen tus nalgas, escucharé tus gemidos de dolor y de placer al
mismo tiempo. Después de ese suplicio consentiré tu culo penetrándote por
completo, sentirás mis vellos acariciando tus nalgas, estarás
completamente pegada a mí, tu culo estará ardiendo por las nalgadas y
sentirás el consuelo de mis caricias. Nos quedaremos así por un rato de
manera que tu culo se acostumbre al grosor y tamaño de mi verga. Después
te tomaré por las caderas y comenzaré a bombear tu culo, primero
lentamente y después de forma rápida y hasta cierto punto violenta,
escucharé nuevamente tus gemidos y el choque de mis piernas en tus nalgas,
será tan morboso el momento que comenzaré a nalguearte nuevamente. De
repente dejaré de moverme y sentiré los espasmos de tu culo que apretarán
mi verga, la iré sacando despacio y cuando esté fuera veré tu culo
completamente abierto teniendo una anchura al tamaño del grosor de mi
verga. Apuntaré de nuevo a tu culo y esta vez te penetraré de un solo
golpe. Te cabalgaré como un loco hasta llegar al final. Llegará el momento
en que no aguantando más vaciaré todo mi semen dentro de tu culo, sentirás
como lo inundo deliciosamente, sentirás como comienza a resbalar de tu ano
hacia tus piernas, en tus medias quedarán restos de mi semen-
¿En verdad crees que todo esto me lo platico o lo dijo a mi oído? Le
gustaban los travestis. Guardé a mi "amigo" para otra ocasión.
|
|